En el corazón de los Llanos Orientales, en municipios como Acacías (Meta), se está escribiendo una historia de transformación que tiene como protagonista a una empresa colombiana con visión de país: Faena Construcciones. A través de sus múltiples proyectos, esta compañía ha logrado convertirse en un verdadero motor de desarrollo económico y laboral, generando empleo local, dinamizando sectores productivos y fortaleciendo el tejido empresarial de las regiones donde opera.
En este blog te contamos cómo los proyectos de Faena están cambiando la realidad de miles de familias colombianas, con un modelo que apuesta por el talento regional, la ejecución de obras de alto impacto y el fortalecimiento de las economías locales.
Donde Faena Construcciones llega, el entorno cambia. Y no solo por la infraestructura que se levanta como acueductos, obras civiles, centros logísticos, estructuras industriales o urbanismo, sino por el dinamismo que genera en la economía local.
Cada proyecto es una oportunidad para activar diferentes sectores: desde la contratación de personal operativo, técnicos y supervisores, hasta la movilización de materiales, transporte, maquinaria, logística y servicios complementarios. Esto se traduce en mayores ingresos para los hogares, nuevas oportunidades para los comerciantes locales y crecimiento para los emprendedores de la región.
Uno de los mayores diferenciales de Faena es su compromiso firme con la contratación de personal local. En zonas como Acacías, esta política no es solo una estrategia operativa: es una apuesta por dignificar el trabajo regional y generar pertenencia en cada obra.
Faena no importa personal desde las grandes ciudades para ejecutar sus proyectos; al contrario, prioriza la vinculación de trabajadores de la zona, con quienes construye relaciones de confianza, eficiencia y compromiso. Esta apuesta ha permitido que decenas de hombres y mujeres de Acacías y municipios vecinos encuentren oportunidades reales de empleo, estables y bien remuneradas, sin tener que desplazarse a otras regiones o abandonar a sus familias.
Los beneficios de este enfoque son evidentes:
En palabras sencillas: cuando Faena construye, también construye comunidad.
El impacto de Faena va mucho más allá del empleo directo. Por cada trabajador contratado, se genera una red de proveedores, servicios y negocios que se benefician del proyecto. En Acacías, por ejemplo, cada nueva obra trae consigo un movimiento significativo de recursos hacia sectores como:
Este encadenamiento productivo genera un efecto multiplicador en la economía: los recursos no solo se invierten en la obra, sino que irradian hacia múltiples actividades, incentivando el consumo local, impulsando la formalización de pequeños negocios y motivando la inversión regional.
Faena no solo ejecuta proyectos en los territorios: también deja huella en la mejora de la infraestructura regional. Muchas de sus obras están relacionadas directamente con el progreso urbano o rural, como:
Estas inversiones no solo mejoran la calidad de vida de las comunidades, sino que facilitan el crecimiento de otras industrias que necesitan vías, servicios públicos y condiciones logísticas para operar. De esta forma, Faena no solo genera empleo inmediato, sino que prepara el terreno para el desarrollo sostenible del territorio.
En Acacías, Faena ha ejecutado una serie de proyectos que han dinamizado la economía local. La llegada de la empresa a esta zona ha coincidido con un notable incremento en la contratación de trabajadores del municipio, así como un auge en la demanda de bienes y servicios.
Pequeñas empresas han reportado aumentos significativos en sus ingresos desde que Faena inició operaciones en el área. Tiendas de materiales, restaurantes, hospedajes rurales y servicios de transporte han encontrado en la presencia de Faena una fuente constante de ingresos. Incluso, varios negocios han podido expandirse y contratar más personal gracias al flujo de recursos que los proyectos de infraestructura generan en el día a día.
Además, se ha generado una sensación de estabilidad y proyección. Las familias que antes vivían de trabajos informales o inestables ahora cuentan con ingresos fijos, lo que ha llevado a muchos a invertir en mejoras de vivienda, educación de sus hijos y ahorro.
Uno de los factores clave para el éxito de Faena en las regiones es su cercanía con las comunidades. Antes de iniciar un proyecto, la empresa realiza un trabajo de identificación de necesidades locales, diálogo con líderes sociales, visitas técnicas y análisis del entorno económico.
Esta metodología le permite:
El resultado es un modelo de intervención que no impone soluciones desde afuera, sino que construye de la mano con quienes habitan el territorio. Esa relación de cercanía se traduce en mayor eficiencia, cumplimiento de plazos y, sobre todo, en proyectos que responden a las verdaderas necesidades del entorno.
A diferencia de muchas compañías que ejecutan un contrato y luego desaparecen, Faena busca que sus obras generen un legado tangible. Ese legado no solo está en el cemento o el acero, sino en la capacidad de las comunidades para sostener un ciclo económico propio.
Gracias a sus políticas de contratación local, uso de proveedores regionales y dinamización de sectores conexos, los recursos invertidos se quedan en el territorio, nutriendo su economía y fortaleciendo su autonomía.
De hecho, en muchas zonas donde Faena ha ejecutado proyectos, los gobiernos locales han notado una mejora en los ingresos tributarios, derivada del aumento del empleo, la formalización de negocios y la ampliación del consumo.
La experiencia de Faena en municipios como Acacías demuestra que sí es posible desarrollar obras de gran envergadura con enfoque territorial y compromiso social. Su modelo de operación, centrado en el empleo local y el fortalecimiento económico regional, puede ser replicado en otras regiones del país donde se busque ejecutar proyectos sin dejar a un lado a las comunidades.
Este modelo también envía un mensaje claro al sector público y privado: el desarrollo no debe llegar desde afuera, sino construirse desde adentro, con las manos y la fuerza de quienes viven en el territorio.
Faena Construcciones no solo levanta estructuras: construye oportunidades, impulsa economías y transforma realidades. En cada proyecto, en cada barrio y cada vereda donde opera, hay una historia de progreso que se empieza a contar.
Mientras muchas compañías ven a las regiones como puntos en el mapa donde extraer recursos o cumplir contratos, Faena las entiende como socios del desarrollo, como territorios llenos de potencial humano, social y productivo.
Por eso, su presencia en zonas como Acacías no pasa desapercibida: se nota en el empleo, en el comercio, en las calles, en las familias y en la esperanza de quienes ahora ven el futuro con más optimismo.
El mensaje es claro: cuando una empresa pone en el centro a la comunidad, el impacto no se mide solo en obras entregadas, sino en vidas mejoradas. Y ese, sin duda, es el verdadero legado de Faena.
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